A pesar que el presidente Luis Arce anunció que el próximo gobierno tendrá el camino allanado y cosechará los resultados de la exploración de los hidrocarburos, que le representarán ingresos económicos y la resolución de los problemas de provisión de carburantes, los analistas anticipan que Bolivia podría importar gas natural en los próximos dos años y también Gas Licuado de Petróleo (GLP), por lo que requerirá más recursos, debido a la falta de inversión.
“Nuestro gobierno ha trabajado, ha puesto la semilla y ustedes van a cosechar, a partir del 2026-2027 los frutos de nuestro trabajo, por el pueblo boliviano”, aseguró Arce en Charagua, Santa Cruz, donde entregó viviendas y sistemas de agua.
Sin embargo, a la fecha no confirma el hallazgo anunciado a mediados de año sobre Mayaya, con 1,7 TCF, ya que todavía falta la perforación de otros pozos para confirmar el volumen, sostienen expertos en el tema.
Asimismo, indican que el plan que lleva Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) todavía no colma las expectativas del sector hidrocarburífero, por ello recomendaron modificar normas para atraer inversión extranjera.
En su momento, el analista de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, dijo que se debe realizar muchas tareas en el sector, y uno de ellos es una nueva ley de hidrocarburos.
Como se recordará, la producción de gas descendió de 60 millones de metros cúbicos día (MMmcd) a 28 MMmcd) en 2025, la tendencia se mantiene a la baja, pues los nuevos hallazgos no son significativos.
En su momento, Velásquez anunció que para revertir la situación del sector se requiere el descubrimiento de tres megacampos, con más de un TFC.
Mayaya
Mientras tanto, la agencia ABI señala que la política agresiva de exploración dio como resultado el descubrimiento del megacampo Mayaya X-1 en el norte del departamento de La Paz, que es reconocido como uno de los 10 descubrimientos más significativos de gas y petróleo en el mundo durante 2024, según S&P Global Commodity Insights.
La actividad exploratoria está a cargo de YPFB, sus filiales y empresas privadas con contrato de operación, bajo la conducción del Plan de Reactivación del Upstream (PRU), implementado desde 2021.
Este plan está diseñado para revertir la tendencia declinante en la producción de hidrocarburos y garantizar el abastecimiento interno y externo en los próximos años, de acuerdo con los datos oficiales.
“El gobernante a partir de noviembre, sea quien sea, ya hemos allanado el camino, para que ese gobierno tenga producción de hidrocarburos y que se resuelva con recursos económicos, las necesidades que tiene el país”, afirmó.
El consultor en energía Álvaro Ríos alertó que Bolivia está cerca de importar gas natural para el mercado interno, y dejar de exportar, debido a la falta de inversión en exploración, y puso en duda el potencial de Mayaya.
Anunció que también podría importar Bolivia GLP, porque las plantas separadoras de líquidos operan a menos del 50% de su capacidad por falta de materia prima, similar opinión tuvo Velásquez.



















