En medio de un escenario de creciente conflictividad postelectoral en el departamento, el municipio de Portachuelo reactivó este lunes 6 de abril un bloqueo indefinido de carreteras, en demanda de la repetición de la elección de alcalde, tras varios días de pausa por la Semana Santa.
La medida comenzó pasado el mediodía en la vía que conecta Portachuelo con Buena Vista, sobre la ruta nueva a Cochabamba, un tramo estratégico que articula el tránsito entre Santa Cruz y el occidente del país. Por instantes la situación se puso tensa, debido a la llegada de la Policía, pero finalmente los bloqueadores se mantuvieron en el lugar.
Ciudadanos y sectores movilizados instalaron puntos de bloqueo como mecanismo de presión ante lo que califican como un “fraude electoral” que habría vulnerado la voluntad popular en los comicios subnacionales.
Los manifestantes exigen la renuncia de los vocales del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Santa Cruz, a quienes señalan por presuntas irregularidades en la administración del proceso. Asimismo, demandan la convocatoria a nuevas elecciones municipales, bajo el argumento de que los resultados oficiales no reflejan el voto ciudadano.
“Los portachueleños estamos asumiendo esta medida extrema debido a que no se está respetando el voto popular. Nuestros votos no se han tomado en cuenta en ningún momento”, afirmó el ciudadano Marco Rojas, desde el punto de bloqueo.
Dirigentes de la protesta sostienen que la pausa asumida durante los días de la Semana Santa respondió a una tregua temporal para no afectar las actividades económicas del municipio, pero que, ante la falta de respuestas, decidieron retomar las medidas de presión de manera indefinida.
Siguen los líos
El conflicto en Portachuelo se suma a una serie de protestas registradas en otros municipios cruceños, donde también se cuestionaron decisiones electorales, como la anulación de votos, la inhabilitación de candidaturas o la repetición de sufragios en mesas debido a la distribución errónea de papeletas electorales.
Así, candidatos y pobladores de San Miguel de Velasco, San Antonio de Lomerío (provincia Ñuflo de Chávez), Warnes y Montero, por citar algunos, estuvieron protestando en puertas del TED cruceño hasta el viernes de la semana pasada, exigiendo respuestas a denuncias de irregularidades de diversos tipos.
En ese contexto, la tensión social se mantiene latente, con sectores que advierten con radicalizar sus medidas si no reciben respuestas oficiales. Hasta el momento, las autoridades electorales no han emitido un pronunciamiento específico sobre la reactivación del bloqueo, mientras crece la presión en las carreteras y se reabre un frente de conflicto que amenaza con escalar en los próximos días.



















