El uso de efectivo continúa perdiendo participación en Bolivia frente al acelerado crecimiento de los pagos digitales, impulsados principalmente por las billeteras móviles y los códigos QR, que se consolidan como los medios de pago predominantes en el país.
De acuerdo con datos recientes publicados por el Banco Central de Bolivia (BCB) sobre el comportamiento del sistema de pagos electrónicos, el efectivo representaba el 85% de las transacciones en 2020; sin embargo, para 2025 esa participación se redujo al 64%, reflejando un cambio sostenido en los hábitos financieros de la población.
Crecimiento acelerado de pagos electrónicos
Entre 2024 y 2025, el volumen total de pagos electrónicos registró un incremento del 87%, evidenciando una mayor adopción de herramientas digitales para operaciones comerciales y financieras cotidianas.
El dato más destacado corresponde al uso de billeteras móviles, cuyo número de transacciones creció un 105% en ese mismo período, consolidándose como uno de los instrumentos digitales de mayor expansión en Bolivia.
Este comportamiento confirma una creciente preferencia de los usuarios por mecanismos de pago inmediatos, accesibles y vinculados a teléfonos móviles y plataformas digitales.
Mayor movimiento económico digital
El crecimiento no solo se reflejó en el número de operaciones, sino también en el valor económico movilizado mediante pagos electrónicos.
Según los indicadores, el valor total de estas transacciones aumentó un 42% entre 2024 y 2025, mientras que las operaciones realizadas mediante billeteras móviles registraron un incremento de 162% en términos monetarios.
La expansión de estos servicios digitales responde al avance del comercio electrónico, la masificación de pagos QR y la necesidad de alternativas rápidas y seguras frente al uso tradicional de efectivo.
Caída de tarjetas y cheques
En contraste, otros instrumentos tradicionales mostraron una reducción en su utilización. Las transacciones con tarjetas electrónicas disminuyeron un 23%, mientras que el uso de cheques cayó un 12%, reflejando una migración hacia plataformas móviles y sistemas digitales más ágiles.
Especialistas consideran que esta transformación marca un cambio estructural en el sistema financiero boliviano, donde los pagos digitales comienzan a consolidarse como la principal herramienta de intercambio económico en distintos niveles de consumo.



















