Bolivia cuenta con todos los elementos para competir en el turismo a nivel mundial, tiene atractivos naturales, así como cultura y gastronomía; sin embargo, los conflictos reducen la llegada de visitantes al país y desalientan los viajes internos. El Gobierno inició el registro del sistema de turismo para mejorar los servicios.
Como dato, el turismo aportó a la economía nacional 800 millones de dólares, pero los conflictos sociales provocarán hasta diciembre de la presente gestión, 620 millones de pérdidas, así como un deterioro de la imagen del país.
Crisis
Bolivia registra una economía difícil y cuesta ejecutar la actividad turística, a pesar de que el país cuenta con productos y atractivos de talla mundial, reflexionó el director de Turismo Sostenible de CAF, Óscar Rueda, en el taller organizado por la entidad internacional, en panel Cultura, gastronomía, turismo sostenible en contextos de alta informalidad.
El expositor señaló que se debe fortalecer la economía popular, ya que es la más vulnerable, por ello requiere apoyo y esto se puede viabilizar a través de la formalidad.
Destacó la belleza del Salar de Uyuni y la Laguna Colorada en Potosí, atractivos valiosos que tienela región y también está la Amazonía Boliviana, que se debe aprovechar.
Registro
Por su parte, el viceministro de Fomento al Turismo, Andrés Aramayo, quien participó en el taller, informó sobre las tareas que realiza el Gobierno para fortalecer al sector, como primer paso es la puesta en marcha del Sistema de Registro Turístico de toda la actividad.
Dijo que no se puede mejorar lo que no se puede medir, además el registró permitirá conocer a los actores, así como el tipo de servicio que prestan.
Lamentó que perdieron terreno en competitividad por la conflictividad que registra el país y que el sector haya sido abandonado por la anterior gestión de gobierno.
Señaló que en 2012 el proteccionismo a Boliviana de Aviación (BoA) provocó la fuga de aerolíneas y el Estado paternalista, con la creación de una operadora de turismo, compitió deslealmente con el sector privado.
También abogó por fomentar la formalización del sector, debido a que la cadena global exige seguridad, calidad y otro tipo de elementos. El Gobierno está llamado a regular la actividad turística.
Precisó que el privado debe jugar un rol importante en el sector y el Estado dar las condiciones para los operadores.
Aseguró que a la fecha todavía no comprendemos el potencial que tiene Bolivia en turismo y las oportunidades que se pierde.
Según Rueda, la cultura y autenticidad de los bolivianos, son condiciones básicas para trasmitir a los turistas y competir en el mercado regional e internacional.
Enfatizó que la tarea principal en el sector es convertir los atractivos en productos turísticos, en modelos y generar empleos.
Aporte
El crecimiento del turismo alcanzaba a 10% al año y un aporte de 800 millones de dólares por la exportación de servicios. “El aporte al Producto Interno Bruto (PIB) oscila entre 2,4% a 6%, sumando actividades culturales y gastronómicas”, indicó.
El turismo es transversal, ya que donde se desarrolla estas actividades hay mejoras en los servicios básicos y de salud, por la mayor inversión que se ejecuta, agregó.
Está consciente de que se debe alcanzar consensos y pactos sociales para elaborar políticas de largo plazo en favor de la gente, así como desarrollar reglamentos específicos para el desarrollo del sector.
Anunció que van apoyar esa actividad con la Ley del Fomento al Turismo, paralelamente se presentarán programas a nivel nacional para dar las condiciones en los próximos 10 años.
En ese contexto, se pretende aprobar el programa Nacional de Dinamización de Mercados nacionales e Internacionales, de Fomento y Atracción de inversiones, así como también el Sistema Nacional de Turismo Comunitario, Cultural y Religioso, de Tecnologías para la Información e Investigación Turística y el Sistema Nacional de Turismo, Naturaleza, Sostenibilidad y Calidad Total.
Sostuvo que el flujo de visitantes bajó en los últimos años, esto afecta a la economía nacional debido a que el turismo es intensivo en capital del talento humano.
Alternativas
En Bolivia se fomentó el turismo comunitario, donde los habitantes desarrollan emprendimientos y son los encargados de atender a los visitantes, como ocurre en el lago Titicaca.
Sobre el tema, en Colombia existe la experiencia de haber desarrollado e incrementado la actividad de las viviendas turísticas, luego de la regulación aplicada al sector, de acuerdo con el director de la CAF.
Mientras tanto, la directora Ejecutiva de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible en Bolivia (SDSN) Bolivia, Lykke Andersen, sugiere que el Parque Nacional Madidi sea un atractivo para investigadores, estudiantes y científicos, la estadía no sólo dure unos días, sino semanas, que también beneficiaría al consumo local.
Indicó que por lo general los turistas extranjeros se quedan en promedio dos o tres días, lo que debe buscar el país es que se queden dos a tres semanas, similar a lo que pasa en Madagascar. Bolivia tiene los recursos naturales para apostar a este tipo de turismo.
La creación de un Centro de investigación en el Madidi atraerá visitantes que aprenderán de la megadiversidad del lugar y contribuirían al desarrollo. En el futuro posiblemente ayuden en la elaboración de productos basados en los bosques.
Andersen sostiene que el turismo genera 12 millones de dólares, que representa el 1,8% del PIB mundial y crea más de 366 millones de empleos.
Reflexionó al indicar que la inteligencia artificial está desplazando a las personas de diferentes sectores laborales, pero el turismo tiene características especiales y diferentes.
Aproximadamente 1.500 millones turistas en el mundo visitan distintos países, a Bolivia sólo llega el 0,2%, por ello la experta en el tema plantea que se debe trabajar en la oferta turística del país.
El 1% de turistas del mundo busca experiencias transformadoras y naturaleza. “Bolivia es reconocida como destino emergente”, explicó a tiempo de señalar que después de la pandemia las referencias de destinos cambiaron.
En 2025 el país recibió 6 millones de visitantes, la mayoría bolivianos, que llegaron al país por diferentes motivos y 1,1 millones fueron extranjeros, de naciones vecinas y de otros continentes.



















