El presidente Rodrigo Paz comenzó ayer los ajustes en su gabinete. El abogado constitucionalista Williams Bascopé Laruta juró como nuevo ministro de Trabajo, en reemplazo de Édgar Morales, un dirigente aimara que respaldó la fórmula política del PDC que ganó en los comicios de 2025. En las próximas horas, el resto de los ministros pondrá su cargo a disposición, anticipó Mauricio Zamora, quien aún está a cargo de la cartera de Obras Públicas.
En paralelo, la Iglesia católica y la Defensoría del Pueblo, en un trabajo conjunto, abrieron una ruta de acercamiento y diálogo con la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz, Túpac Katari y la Federación Departamental Única de Mujeres Campesinas de La Paz, Bartolina Sisa, dos sectores que hace tres semanas, en alianza con la cúpula de la Central Obrera Boliviana (COB), radicalizaron sus protestas para exigir el acortamiento del actual mandato constitucional de cinco años.
Un primer paso, en la ruta del diálogo para pacificar el país, se produjo hace algunas horas cuando dirigentes de sectores movilizados entregaron a representantes de la Defensoría y la Iglesia un “pliego de condiciones orientado a reestablecer el diálogo con el Gobierno”. El segundo paso fue una reunión entre las organizaciones campesinas con las dos instituciones mediadoras.
El presidente Paz ayer aclaró, en referencia a una declaración suya del miércoles, que no descalificó a los dirigentes de las organizaciones sociales y ratificó su voluntad de reestablecer el diálogo. El mandatario anunció que el fin de semana se conformará el Consejo Económico y Social para atender y gestionar las demandas de los sectores que se movilizaron desde principios de este mes. Eso sí, rechazó los actos vandálicos que tuvieron lugar el lunes cuando una marcha de varios sectores terminó con saqueos y la destrucción de bienes públicos como estaciones del teleférico.
En este contexto, el cambio de ministro de Trabajo fue valorado por legisladores de distintas bancadas parlamentarias. Destacaron el origen aimara del abogado Bascopé y su cercanía con los sectores populares, en especial del departamento de La Paz.
La nueva autoridad, agradeció la confianza de Paz y se comprometió a dar todo su esfuerzo y anunció que su prioridad será el diálogo con todos los sectores para unificar Bolivia. Se prevé que la autoridad busque acuerdos con sectores sociales con los que no se habían podido lograr acuerdos.
Tras estas señales y horas más tarde, decenas de camiones con carga, camiones-cisterna y vehículos livianos ingresaron por segunda noche consecutiva a la ciudad de La Paz. Sin custodia policial, los vehículos atravesaron el peaje de la autopista. En días pasados, esta zona estaba totalmente inaccesible por los cortes de ruta que protagonizaron integrantes de sectores movilizados.
Funcionarios de Vías Bolivia, la empresa que cobra peaje en ese acceso, tuvieron que salir a sacar rápidamente las piedras.
Además, en un reporte de la plataforma ‘En otro formato’ del periodista Nicolás Sanabria Garrón, se dio cuenta del paso de al menos 25 camiones-cisterna hacia la capital paceña. No se conoció de pasos similares desde los valles de La Paz o el ingreso a los Yungas, que anoche continuaban cerrados por efecto de la protesta.
A diferencia de dias anteriores, cuando se notó una aguda escasez de alimentos y provisiones, ayer en varios puntos de las laderas paceñas y de El Alto, mayor oferta de estos productos.
A pesar de estas señales, la carne se vendió hasta en Bs 140 el kilo. En centros de abasto como el que está en la Garita de Lima, a unos cuatro kilómetros del centro político, había más oferta.



















