Los industriales señalan que las pérdidas económicas son más de 600 millones de dólares, después de 20 días de bloqueos y exigen a las autoridades nacionales a tomar acciones en el marco de la Constitución Política del Estado (CPE) para garantizar la libre circulación.
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, expresó que el sector enfrenta una de las mayores crisis de los últimos años, esto provoca que muchas fábricas hayan reducido sus operaciones y otras estén al borde de detener su producción, así como la preocupación de miles de trabajadores sobre lo que pueda ocurrir en los próximos días.
Detalló que los bloqueos provocan falta de combustible, dificultades en la logística e incremento en los costos, más la incertidumbre, asfixian al aparato productivo nacional y cada día de paralización significa pérdidas económica porque la materia prima no llega a las industrias.
La medida afecta a los productos, que no pueden ser distribuidos dentro del territorio nacional, también significa exportaciones detenidas, incumplimiento de contratos y se pone en riesgo las fuentes de trabajo.
Por su parte, el sector de alimentos expresó que las cadenas de suministro de producción y distribución están “quebradas”, porque no pueden operar por los bloqueos, por ello necesitan vías expeditas para abastecer a todas las ciudades del país.
Mientras el sector lechero informó que dan trabajo a 5.000 familias, todas del altiplano, agrupadas en asociaciones y ellos tratan de traer leche a las empresas, pero sus propios dirigentes los obligan a no transitar.
Lo paradójico es que “el poblador del altiplano está bloqueado por el poblador del altiplano”.
Pérdidas
Morales dijo que las pérdidas superan los 600 millones de dólares, cuya cifra ya no se recuperará. “La industria nacional deja de producir y comercializar, afecta también al Estado, que deja de recaudar tributo que se destina a salud y carreras”, puntualizó.
Por otro lado, el presidente de la Cámara Departamental de Industrias (Cadinpaz), José Iriarte, sostuvo que está en “terapia intensiva” la industria paceña y abogó para que este tipo de acciones ya no se vuelvan a repetir en el futuro, de lo contrario el sector va a quebrar.
Señales
El economista e investigador Fernando Romero indicó que no es una buena señal el cambio de autoridades en el sector de hidrocarburos, también cuestionó que haya autoridades en cargos ministeriales que no cumplen con el perfil técnico, sólo como articulador político.
“Los cambios coyunturales no resuelven el tema estructural”, apuntó y lamentó que el presidente Rodrigo Paz no tenga al parecer un plan estratégico para sacar a Bolivia de la crisis.
Según su estimación, las pérdidas económicas bordean los 2.000 millones de dólares, sumando todos los sectores público y privado, formal e informal, pero los más afectados son el transporte de mercancías y el turismo.
Los bloqueos provocan presiones inflacionarias y pérdida del poder adquisitivo y posiblemente veamos un incremento del precio del dólar, además de la credibilidad y confianza de Bolivia ante el mundo para invertir y hacer negocios, expresó.
“Bolivia está en el top 10 de las economías y países más complejos para hacer negocios”, acotó a tiempo de señalar que se esperaba mucho más en el discurso del mandatario, pero lo que se observó es debilidad en el gabinete.
El Gobierno debe garantizar la libre circulación y garantizar la estabilidad económica, así como manejar el conflicto. “Mientras más se tarde en la toma de decisiones políticas mayor será el deterioro económico”, advirtió.
Recesión
Entretanto, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectaron una contracción de la economía boliviana de -3,3% para la presente gestión, mientras el Gobierno estima -1,28%; sin embargo, Romero sostiene que el actual clima de conflictividad llevará a la economía nacional más cerca a la cifra de los organismos internacionales.
Asimismo, describió falencias en la gestión comunicacional de la crisis y conflictos, debido a que no lograron conectar con la que gente movilizada.
Anunció que la recuperación tomará su tiempo, en el mejor de los casos unos meses. “90% de las reservas turísticas habrían sido canceladas, además se debe sumar el impacto psicológico a personas e inversionistas, que no confían en el país”, detalló.
Para Romero, existe la posibilidad de que se profundice la recesión económica, lo que provocará menos empleo, mayor inflación y pobreza.
Acciones
La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) manifestó su rotundo rechazo a los bloqueos que llevan tres semanas paralizando el país, estrangulando la economía y convirtiendo en rehenes a miles de ciudadanos, cuando los bolivianos hacemos esfuerzos casi titánicos por lograr la estabilización que nos lleve a una reactivación genuina, por ello pide que el Ejecutivo asuma medidas que corresponda al marco político del país.
Ante el bloqueo que genera miles de pérdidas, los industriales anunciaron que analizarán propuestas para plantear al Gobierno compensar las pérdidas.
En 20 días el sector no trabajó, no produjo ni comercializó, pero llega fin de mes y se debe cancelar salarios y todos los aportes que realiza el empresario, indicaron.
Morales anunció que en una nota dirigida al ministerio correspondiente plantearán un diferimiento en el pago de impuestos, el Impuesto a las Transacciones (IT) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), también sobre el pago de la tarifa energética para que no sea plana, sino por consumo.
“Ante el grave daño económico reportado por el empresariado paceño, solicitamos al Gobierno nacional implementar medidas urgentes y efectivas de alivio tributario y resarcimiento, que viabilicen la recuperación de nuestro sector productivo”, señala el comunicado de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (Feplp).



















