La Dirección Departamental de Regantes de Tarija expresó su preocupación por las pérdidas económicas que podrían agravarse en el departamento debido a los conflictos sociales registrados en el país y a los fenómenos climatológicos que vienen afectando al sector productivo agrícola.
El dirigente de los regantes, Giovanni Quispe, manifestó que Tarija empezará a sentir con mayor fuerza las consecuencias de las afectaciones que sufrió el agro durante los últimos meses, principalmente por granizadas, falta de lluvias y heladas tempraneras.
Según explicó, estos eventos ya están repercutiendo en la producción agrícola y podrían traducirse en un incremento de precios dentro de la canasta básica familiar.
A esta situación se suma la preocupación por los bloqueos de caminos y conflictos sociales que actualmente se registran en diferentes departamentos del eje central del país, los cuales generan incertidumbre y afectan el movimiento económico.
Quispe indicó que como sector regante buscan coordinar acciones con la Gobernación de Tarija y los gobiernos municipales para establecer un horizonte de desarrollo que permita fortalecer la producción agrícola y garantizar seguridad alimentaria en el departamento.
El dirigente exhortó a los sectores movilizados a deponer actitudes confrontativas y abrir espacios de diálogo para encontrar soluciones a sus demandas sin perjudicar a la población.
Asimismo, advirtió que los conflictos sociales también generan desconfianza en organismos internacionales interesados en financiar proyectos productivos para Tarija.
Quispe reveló que en los últimos días representantes de entidades internacionales visitaron el departamento con interés en apoyar iniciativas de gran escala; sin embargo, alertó que este tipo de escenarios de conflictividad pueden provocar que los potenciales financiadores desistan de invertir en la región.



















