El Instituto Gastroenterológico de La Paz debía ser entregado este martes 4 de agosto, de acuerdo con el cronograma oficial registrado en el Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes). Sin embargo, la infraestructura continúa cerrada y se volvió a incumplir el plazo comprometido, según denunció la diputada de la alianza Libre Cecilia Vargas durante una inspección realizada en el lugar junto con Brújula Digital.
“Hoy (martes) tenía que entregarse este hospital. Por eso estamos aquí, pero lastimosamente evidenciamos que todavía no está abierto. Ya se suspendió la entrega tres veces y nuevamente la población sigue esperando una obra que debía concluir hace años», afirmó, y agregó que la fecha de entrega establecida en la orden de cambio # 16 vencía este 4 de agosto, aunque anteriormente ya se habían incumplido otros dos plazos fijados para el 7 de enero y el 9 de abril de este año.
Vargas señaló que, tras varias inspecciones realizadas durante los últimos meses, constató que el problema del talud, aledaño al edificio, continúa sin solución. Explicó que el deslizamiento, registrado en 2024, sigue afectando la zona destinada al manejo de residuos hospitalarios y el área de Cirugía Experimental e Investigación, espacios fundamentales para que el establecimiento funcione como un instituto de cuarto nivel. “La zona derrumbada continúa insegura y no permite la apertura del hospital. El área de investigación, que es precisamente la que le da la categoría de cuarto nivel, permanece inutilizable”, sostuvo.
La diputada recordó que en diciembre pasado una inspección de la Comisión de Educación y Salud de la Cámara de Diputados ya había evidenciado daños estructurales provocados por el deslizamiento de tierras. En esa oportunidad, también hubo observaciones relacionadas con la delimitación de terrenos y la supervisión de la obra, según corroboraron equipos técnicos, arquitectos responsables del proyecto y representantes del Ministerio de Salud.
Vargas también cuestionó que, pese a que el hospital permanece cerrado, ya existan al menos 25 funcionarios que reciben salario para realizar labores administrativas y de preparación. A ello se suma, según indicó, la asignación de 10 nuevos ítems para personal de enfermería otorgados por el Ministerio de Salud, los cuales aún no fueron sometidos a concurso público y permanecen sin prestar atención a pacientes. “No tiene sentido designar nuevos ítems cuando el hospital ni siquiera abre sus puertas. Mientras tanto, la población sigue esperando un servicio que ya debería estar funcionando”, manifestó.
La legisladora recordó que el Instituto Gastroenterológico, ubicado en la avenida Zavaleta, demandó una inversión superior a los 700 millones de bolivianos y que originalmente debía entregarse en 2023. Tres años después del primer plazo previsto, la infraestructura continúa sin entrar en funcionamiento.
Asimismo, atribuyó la demora a una falta de coordinación entre la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM), el Ministerio de Salud, el Instituto Gastroenterológico y la empresa constructora, que aún no concluyó la entrega definitiva de la obra. “Todos se pasan la responsabilidad sobre quién debe resolver el problema del talud, mientras la población continúa sin acceso a un hospital de alta complejidad que podría salvar muchas vidas”, afirmó.
Finalmente, Vargas dijo que solicitará nuevos informes sobre el estado del proyecto. También pidió al presidente Rodrigo Paz exigir resultados al Ministerio de Salud para garantizar la apertura del hospital y la solución definitiva de las observaciones técnicas que mantienen paralizada una de las inversiones más importantes en infraestructura sanitaria del país.



















