La Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia se declaró en estado de emergencia debido al incremento sostenido del precio de la harina y otros insumos que elevaron el costo real de producción del pan a Bs 1,30 por unidad. Sin embargo, el sector pide al gobierno estabilidad de los precios antes de exigir un incremento del costo del producto.
“Estamos en una situación de emergencia. La subida empezó desde la harina. Actualmente está sobre los 340 bolivianos el quintal. Cada panificador trabaja, mínimamente, con cuatro quintales por día, lo que significa una pérdida de aproximadamente 320 bolivianos diarios solo por el incremento del costo de la harina», afirmó el dirigente Ever Baltazar, y añadió que el aumento del tipo de cambio del dólar también afecta al sector.
El dirigente indicó que la confederación actualiza semanalmente sus hojas de costos y que los cálculos más recientes muestran que, con los precios actuales de los insumos, el costo real de producción alcanza Bs 1,30 por unidad. Sin embargo, remarcó que esto no significa que el precio del pan vaya a subir de inmediato. “Con eso no decimos que ya va a subir el pan de manera inmediata. Tiene que haber una tratativa incluso con las juntas vecinales. Nosotros vamos a demostrar nuestras hojas de costo con pruebas objetivas. No vamos a subir así, de la noche a la mañana», manifestó.
Piden estabilidad en los precios
Baltazar cuestionó la falta de respuestas del gobierno y aseguró que el sector espera desde diciembre de 2025 un proyecto de fortalecimiento para los panificadores que aún no fue ejecutado.
Asimismo, indicó que la principal demanda no es el retorno de la subvención, sino garantizar un precio estable para la harina. “No estamos pidiendo nuevamente subvención. Lo que pedimos es estabilidad en los costos de los insumos, principalmente en la harina. El gobierno se comprometió a ofrecernos harina a un precio fijo e inamovible, pero hasta ahora no tenemos ninguna respuesta”, afirmó.
Hasta diciembre de 2025, el pan de batalla se comercializaba a Bs 0,50 por unidad, gracias a un esquema de subvención estatal que permitía a los panificadores acceder a harina a un menor costo de mercado. Con el cambio de gobierno, ese mecanismo fue retirado y el precio del pan se incrementó en 60 % y desde entonces se comercializa en Bs 0,80 por unidad.



















